Atención selectiva

Aquí puedes ver nuestra aportación al reportaje de televisión de Crónica Cuatro sobre atención selectiva (más abajo os dejamos el link). Nos preguntaron muchas cosas, pero el tiempo es oro en televisión, así que aquí os dejamos más información de la que hablamos que os puede resultar interesante.

Hay muchos ejemplos de cómo se nos pasan por alto cosas que parecen muy notorias, y nos resulta increíble. Cosas que tenemos delante de nuestras narices y sin embargo no las vemos. Bueno, en realidad sí las vemos, nuestros ojos captan que las llaves, las gafas, o lo que sea, están ahí, pero por alguna razón, nuestro cerebro no atiende a esos estímulos. Pero, ¿qué es la atención? La atención es nuestra capacidad para centrarnos en un estímulo o una tarea. Podemos centrar la atención voluntariamente o ésta puede ser captada involuntariamente si el estímulo distractor es suficientemente potente (un ruido u oír nuestro nombre).

Si atendiéramos a todos los estímulos que captan nuestros sentidos nuestro cerebro consumiría demasiados recursos y energía, así que atiende selectivamente centrándose en los que considera relevantes para la tarea que estamos haciendo en ese momento o tenemos planeado hacer. De la infinidad de estímulos que nos rodean y los muchísimos que captan nuestros sentidos, no todos son útiles ni interesantes, así que nuestro cerebro los filtra y no gasta energía en memorizar o focalizar la atención en ellos.

Seguramente habrás visto experimentos como contar los pases de balón (https://www.youtube.com/watch?v=pla–a3Uzhg) o el que usan en el reportaje de Crónica Cuatro las periodistas Arancha Morales y Carolina Calvo (http://www.cuatro.com/cronicacuatro/usted-atencion-selectiva-cronicacuatro_2_2413980177.html). 

Cuando estamos en casa, nuestro cerebro obvia algunas cosas, ya que el hogar es un entorno poco o nada cambiante. Parece mentira que las madres no se den cuenta del cambio de las fotos, pero es una prueba de que el cambio no es lo suficientemente potente. Si el tamaño, color, o forma de la foto cambiara lo suficiente, lo notarían. Del mismo modo si esas madres entraran en casa con la instrucción de fijarse si hay algo distinto, muy probablemente también se darían cuenta.

Al estar centrados en una tarea, por ejemplo contar cuántas bicicletas aparecen en una secuencia de vídeo, obviamos otros elementos no relevantes, como colores, formas, sonidos… Alguien que tenga mucho entrenamiento y capacidad en una tarea, será capaz de usar los recursos que le sobren para atender a estímulos no relevantes, mientras que otra persona que sea muy torpe en una tarea, se distraerá fácilmente porque su cerebro no sabe mantener el foco de la atención o no sabe qué estímulo es relevante y cuál no.

Los magos usan mucho esto; nos piden memorizar una carta, pensar en una ciudad, nos preguntan nuestro nombre varias veces o nos llaman por otro nombre a propósito, nos preguntan si hemos venido solos o acompañados, etcétera, para que nuestra atención decrezca al competir con nuestra memoria de trabajo u otras funciones ejecutivas, y mientras mueven “inocentemente” las manos. El mago Juan Tamariz tiene capítulos de libros de magia dedicados a la atención.

En Crónica Cuatro nos preguntaban también sobre la importancia de la atención selectiva en la conducción. Con frecuencia nuestro copiloto nos va hablando y al atender a un coche que se cambia de carril sin poner el intermitente, oímos pero no escuchamos a quien nos habla.

Al hilo de esto también les explicamos algo sobre el manos libres del coche. El estudio Argos del profesor Recarte de la Universidad Complutense, financiado por EE.UU, dejaba claro que mientras hablamos por el manos libres nuestra atención decrece significativamente. La única ventaja es que deja las manos libres, pero ninguna más. Distrae lo suficiente como para poder tener un accidente. Nuestra recomendación es poner el teléfono en modo “no molestar” mientras se conduce para que no entren llamadas, mensajes, o whatsapps.


La atención, por supuesto, se puede entrenar.