Aquí encontrarás breves lecturas que pueden serte de utilidad e interés.

lecturas útiles

3ª Edición del Curso de Violencia de hijos a padres.

Edta 3ª edición del curso se celebrará los días:

Lunes, 14, 21, 28 de noviembre y 12 de diciembre de 16.30 a 20.30 h.

 

Para inscribirte y ver más información sobre el curso, puedes hacerlo a través de la web del Colegio Oficial de Psicólogos de Madrid:

http://www.copmadrid.org/web/formacion/actividades/20160801111252693245/c1691-iii-edicion-curso-violencia-hijos-padres-abordaje-integral-la-violencia-la-familia

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Cómo aprovechar al máximo las sesiones de terapia.

Algunos consejos que te podemos transmitir después de nuestra experiencia práctica para sacar el máximo partido a las sesiones de terapia son los siguientes:

  1. Involucra a otras personas (familiares, amigos) para aumentar tu compromiso con tu cambio.
  2. Elabora una lista de ventajas y desventajas de acudir a sesión y trabajar diariamente en tus dificultades.
  3. Lleva un cuaderno a las sesiones de terapia, para apuntar las cosas importantes. Así podrás repasarlas en casa y tenerlas permanentemente. También te será útil para apuntar dudas y preguntas que hacerle a tu terapeuta la próxima vez que le veas.
  4. Que no te avergüence decirle a tu terapeuta aquello que no te esté resultando útil. Os servirá para plantear alternativas y corregir dificultades.
  5. Del mismo modo que estar bien físicamente requiere realizar ejercicios rutinariamente, estar bien psicológicamente requiere realizar ejercicios rutinariamente. Recuerda que no estamos sanos por lo que conocemos, si no por lo que hacemos.
  6. Si buscas resultados distintos no hagas siempre lo mismo. Pero recuerda, lo saludable no siempre es cómodo, y lo cómodo no siempre es saludable.
  7. Aunque sin duda una buena relación con tu psicólogo es importante, por sí solo esto no hará que mejores en tus problemas emocionales. Las habilidades de tu terapeuta para explicar conceptos relevantes y enseñarte técnicas para cambiar las cosas (y tu compromiso aplicando lo aprendido a tu vida diaria) son ingredientes terapéuticos mucho más importantes.
  8. ¿Quieres mejorar rápido o lento? ¿Con mucho esfuerzo o poco? Si quieres mejorar muy rápido y con poco esfuerzo estás buscando magia. En general la velocidad de mejora es proporcional a la cantidad de esfuerzo que estés dispuesto a hacer para ayudarte.
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¿Cómo es una sesión de Terapia Cognitiva?

La inmensa mayoría de la gente tiene una imagen muy distorsionada de lo que es una terapia psicológica, y no es de extrañar, aunque sólo sea por cómo lo representan en el cine y la televisión: psicólogos sabelotodo que nunca se equivocan y que parecen estar en posesión de la verdad; que basan sus sesiones cualquier cosa excepto hablar de los problemas actuales y cómo se están manteniendo a lo largo del tiempo.

Lamentablemente en psicología, como en cualquier ámbito y profesión hay trabajadores más efectivos y otros con más limitaciones. Nosotros no nos cansaremos de repetir que la Ley y el Código Deontológico obligan a proporcionar el tratamiento que se haya demostrado más eficaz para cada problema (y por eso seguimos formándonos, habiendo sido alumnos en el Instituto Beck de Terapia Cognitiva de Filadelfia, la fuente original y más destacada de terapia cognitiva). Muchos psicólogos se autodenominan como “cognitivos” sin haber recibido formación específica y sin adaptar las sesiones a lo que este tipo de terapia requiere.

Las sesiones de terapia cognitiva son muy distintas a las terapias a la que la gente está acostumbrada. La terapia cognitiva ha demostrado en numerosos estudios su efectividad a lo largo de más de 30 años.Tenemos comprobado que la gente mejora a través de pequeños cambios en su comportamiento y en su forma de pensar, y esto es en lo que se basa este tipo de tratamiento: pequeños cambios. Al igual que hacer deporte o ejercicio, se trata de experimentar con pequeñas rutinas e ir obteniendo logros, aspirando a más. Una paciente nuestra nos contaba que gracias a su entrenador personal, pasó de no poder caminar más de 3 minutos seguidos sin sofocarse a aguantar sesiones maratonianas. Poco a poco, con pequeños “trucos” fue capaz de cambiar su resistencia física y su pensamiento. Pasó de estar convencida de que no podría hacerlo jamás a sorprenderse gratamente porque era capaz de ello. Y lo mismo le pasó con el tabaco, pues pensaba que jamás podría dejar de fumar sus 20 cigarros diarios después de tantos años siendo fumadora.

En una sesión de terapia cognitiva (excepto en la primera) de forma fluida, tu terapeuta, hará estas cosas:

  1. Evaluará tu estado de ánimo y controlará tu toma de medicación si la tienes.
  2. Te preguntará qué cosas relevantes han pasado durante la semana (por ejemplo, ataques de pánico) o qué cosas van a pasar en el futuro que sean importantes para ti (una entrevista de trabajo, o un viaje estresante).
  3. Revisará contigo esos pequeños cambios que has hecho durante la semana y que ambos acordasteis en la sesión anterior (apuntar cuántos cigarros fumas cada día, los pensamientos negativos que te repites, las veces que has ido a correr…), y si has tenido problemas con ello.
  4. Te pedirá que destaques el tema en el que te quieres centrar en la sesión de hoy, y te preguntará más información al respecto.
  5. Hará síntesis periódicas para recordar lo importante.
  6. Entre ambos estableceréis qué cosas puedes hacer o seguir haciendo los próximos días (practicar las técnicas de relajación, ensayar el discurso que tienes que dar…).
  7. Anotará o te pedirá que anotes un resumen de las cosas que sean relevantes, para que lo releas entre sesiones, y lo tengas por escrito siempre que quieras una vez acabada la terapia.
  8. Te pedirá tu opinión de la sesión: qué te ha resultado más útil, o si crees que se podría haber mejorado de alguna manera.

Por supuesto una sesión es mucho más (según se requiera te enseñará técnicas de solución de problemas, de exposición, de activación conductual…), pero queremos que te quedes con la idea de que las sesiones de terapia cognitiva son lógicas, activas, y que psicólogo y cliente colaboran juntos para que esos pequeños cambios tengan la mayor influencia positiva en tu vida y te cuesten lo menos posible. No se vende humo, se dan resultados.

Ojalá no te desanimen las ideas distorsionadas o las malas experiencias previas. Piénsalo de esta manera: ¿Si tu dentista no te satisface, dejarías de ir al dentista? No tienes porqué comprometerte a un mínimo de sesiones, así que si pides consulta, tómatelo como una prueba para ver qué te puede ofrecer. Quizá estés dando un paso útil y decisivo para mejorar sustancialmente tu vida.

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¿Por qué elegir Terapia Cognitiva?

En España destacan dos tipos de psicoterapia: Terapia Cognitiva, también denominada  Terapia Cognitivo Conductual (TCC) y la Psicoterapia Psicodinámica (una versión moderna del tradicional Psicoanálisis o Psicoterapia Freudiana).

¿Cuál debe elegir? Depende de los objetivos que tenga y de detalles prácticos (como el tiempo y el coste económico), y de la importancia que usted otorgue a las investigaciones sobre eficacia.

Si su objetivo es ganar insight, darse cuenta de cómo el pasado le influye en el presente a través de procesos incosncientes, debería elegir Psicoterapia Psicodinámica. La terapia Psicodinámica Breve puede llevarle sólo 25 sesiones. la terapia Psicoanalítica más clásica suele durar varios años y requiere entre 2 y 3 sesiones a la semana.

 Si su objetivo es resolver problemas actuales y aprender habilidades para cambiar sus pensamientos y comportamientos disfuncionales de forma que pueda aplicar esas habilidades a lo largo de su vida sin necesitar de un profesional para mejorar su estado de ánimo y conducta, debería considerar la Terapia Cognitiva. Los estudios refieren resultados entre 6 y 12 semanas (con sesiones semanales) para problemas sencillos de ansiedad y depresión. Otras personas con problemas crónicos o más complejos pueden necesitar un año o más de tratamiento.

Aunque ambas psicoterapias obtienen resultados, se estima que la Terapia Cognitiva cuenta con 20 veces más estudios controlados y aleatorizados que demuestran que es muy efectiva.

Como terapeutas con formación en terapia cognitiva recomendaríamos a posibles clientes, amigos, o familiares que en caso de necesidad buscaran un psicólogo que les ayudara no sólo a sentirse bien, si no a estar bien, a permanecer bien, es decir, que les enseñara cómo mantener ese bienestar a lo largo del tiempo.

Cruce caminos

¿Qué es la terapia cognitiva?

Las terapias cognitivas surgen, entre otras cosas, tras la insatisfacción de los clínicos con los hasta entonces habituales métodos de psicoterapia, como el psicoanálisis, debido a sus escasos resultados. Se basa en un principio muy lógico: la forma en la que interpretamos y pensamos a cerca de los sucesos y acontecimientos influye en cómo nos sentimos y cómo actuamos. Por ejemplo si un día intento pedir salir a la chica que me gusta y ante ella y sus amigas comienzo a tartamudear porque estoy muy nervioso y pienso “He hecho el ridículo; se reirán de mí”, esto hará que yo sienta vergüenza y tristeza y me quede encerrado en casa pensando una y otra vez en la situación. No es el suceso, es cómo lo he interpretado yo, lo que me hace experimentar una serie de emociones u otras.

Aunque en general todos ante las mismas situaciones experimentamos cosas similares; esto se debe al aprendizaje de nuestra cultura y sociedad. Otra persona habiendo pasado por la misma situación podría pensar “¡Qué nervioso me he puesto! Pero ya he roto el hielo, soy un campeón”, y sus emociones serían de orgullo y alegría.

La terapia cognitiva es especialmente útil cuando uno experimenta malestar por centrarse en aspectos negativos de la vida, de uno mismo, o de los demás. Repetir, de forma consciente o no, una forma de pensar nos lleva, como cualquier otro acto, a automatizarlo. De esta forma ante sucesos distintos tenderemos a pensar de forma semejante. Un éxito en el trabajo es minimizado por alguien que tiene este automatismo de centrarse en lo malo (“Sí, me ha dicho que queda conmigo el viernes, pero porque le doy pena”).

El objetivo básico es identificar qué pienso ante esas situaciones en las que yo acabo experimentando malestar y poner a prueba mis pensmientos. ¿Estas cosas que me digo son realistas? ¿O quizá me estoy diciendo cosas que no son ciertas y además me hacen sentir mal?

Además se suele acompañar siempre de la técnica de solución de problemas para cuando hallemos problemas reales (no imaginados) podamos solventarlos.

Las terapias cognitivas cuentan con el aval de haber demostrado en estudios controlados su eficacia, y en contrapunto requieren un trabajo rutinario, hasta adquirir el hábito de pensar de forma más racional y menos, por ejemplo, catastrófica.

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