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¿Cómo es una sesión de Terapia Cognitiva?

La inmensa mayoría de la gente tiene una imagen muy distorsionada de lo que es una terapia psicológica, y no es de extrañar, aunque sólo sea por cómo lo representan en el cine y la televisión: psicólogos sabelotodo que nunca se equivocan y que parecen estar en posesión de la verdad; que basan sus sesiones cualquier cosa excepto hablar de los problemas actuales y cómo se están manteniendo a lo largo del tiempo.

Lamentablemente en psicología, como en cualquier ámbito y profesión hay trabajadores más efectivos y otros con más limitaciones. Nosotros no nos cansaremos de repetir que la Ley y el Código Deontológico obligan a proporcionar el tratamiento que se haya demostrado más eficaz para cada problema (y por eso seguimos formándonos, habiendo sido alumnos en el Instituto Beck de Terapia Cognitiva de Filadelfia, la fuente original y más destacada de terapia cognitiva). Muchos psicólogos se autodenominan como “cognitivos” sin haber recibido formación específica y sin adaptar las sesiones a lo que este tipo de terapia requiere.

Las sesiones de terapia cognitiva son muy distintas a las terapias a la que la gente está acostumbrada. La terapia cognitiva ha demostrado en numerosos estudios su efectividad a lo largo de más de 30 años.Tenemos comprobado que la gente mejora a través de pequeños cambios en su comportamiento y en su forma de pensar, y esto es en lo que se basa este tipo de tratamiento: pequeños cambios. Al igual que hacer deporte o ejercicio, se trata de experimentar con pequeñas rutinas e ir obteniendo logros, aspirando a más. Una paciente nuestra nos contaba que gracias a su entrenador personal, pasó de no poder caminar más de 3 minutos seguidos sin sofocarse a aguantar sesiones maratonianas. Poco a poco, con pequeños “trucos” fue capaz de cambiar su resistencia física y su pensamiento. Pasó de estar convencida de que no podría hacerlo jamás a sorprenderse gratamente porque era capaz de ello. Y lo mismo le pasó con el tabaco, pues pensaba que jamás podría dejar de fumar sus 20 cigarros diarios después de tantos años siendo fumadora.

En una sesión de terapia cognitiva (excepto en la primera) de forma fluida, tu terapeuta, hará estas cosas:

  1. Evaluará tu estado de ánimo y controlará tu toma de medicación si la tienes.
  2. Te preguntará qué cosas relevantes han pasado durante la semana (por ejemplo, ataques de pánico) o qué cosas van a pasar en el futuro que sean importantes para ti (una entrevista de trabajo, o un viaje estresante).
  3. Revisará contigo esos pequeños cambios que has hecho durante la semana y que ambos acordasteis en la sesión anterior (apuntar cuántos cigarros fumas cada día, los pensamientos negativos que te repites, las veces que has ido a correr…), y si has tenido problemas con ello.
  4. Te pedirá que destaques el tema en el que te quieres centrar en la sesión de hoy, y te preguntará más información al respecto.
  5. Hará síntesis periódicas para recordar lo importante.
  6. Entre ambos estableceréis qué cosas puedes hacer o seguir haciendo los próximos días (practicar las técnicas de relajación, ensayar el discurso que tienes que dar…).
  7. Anotará o te pedirá que anotes un resumen de las cosas que sean relevantes, para que lo releas entre sesiones, y lo tengas por escrito siempre que quieras una vez acabada la terapia.
  8. Te pedirá tu opinión de la sesión: qué te ha resultado más útil, o si crees que se podría haber mejorado de alguna manera.

Por supuesto una sesión es mucho más (según se requiera te enseñará técnicas de solución de problemas, de exposición, de activación conductual…), pero queremos que te quedes con la idea de que las sesiones de terapia cognitiva son lógicas, activas, y que psicólogo y cliente colaboran juntos para que esos pequeños cambios tengan la mayor influencia positiva en tu vida y te cuesten lo menos posible. No se vende humo, se dan resultados.

Ojalá no te desanimen las ideas distorsionadas o las malas experiencias previas. Piénsalo de esta manera: ¿Si tu dentista no te satisface, dejarías de ir al dentista? No tienes porqué comprometerte a un mínimo de sesiones, así que si pides consulta, tómatelo como una prueba para ver qué te puede ofrecer. Quizá estés dando un paso útil y decisivo para mejorar sustancialmente tu vida.