shogun

Un cuento zen

 

Un general retirado estaba en casa admirando cierta antigüedad a la que tenía mucho aprecio: una pequeña taza de té muy muy hermosa. De súbito ésta se le resbaló de las manos, y aunque consiguió cogerla antes de que se estrellara contra el suelo, experimentó un terror intenso y su corazón latió desbocado.

“He conducido a miles de hombres a la batalla y nunca he estado asustado de enfrentarme a la muerte. ¿Porqué estaba hoy tan asustado por esta pequeña taza?”, pensó.

Finalmente el general se dió cuenta de que era la distinción que había en su mente, ante las situaciones y sus consecuencias, lo que le hacía estar asustado. Al verlo claramente abrió sus manos dejando que la taza cayera y se rompiera.

 

¿Cuánto miedo experimentamos en nuestras vidas por causas que imaginamos o cuyas consecuencias reales no son tan fatales como nos empeñamos en creer? ¿Cuánto miedo añadimos innecesariamente haciendo las situaciones más difíciles de lo que son?