¿Son efectivos los cigarrillos electrónicos para dejar de fumar?

 

No, no lo son.

Es otra forma distinta de fumar. Sólo eso.

Para empezar los neumólogos advierten que cualquier cosa que metamos en nuestros pulmones que no sea aire, es dañina. El vapor que generan tiene sustancias tóxicas y cancerígenas. Que aparentemente no sea tan nocivo como el tabaco, no quiere decir que sea bueno. Si usted fuma tabaco negro sin filtro y se pasa al tabaco “light” y con filtro, ¿piensa que el cambio le ha ayudado a dejar de fumar? No, usted sigue fumando. Y con frecuencia suele pasar que fuma aún más cantidad puesto que su cerebro está acostumbrado a una dosis mayor de nicotina, de humo, de “hacer descansos” para salir fuera y levantarse de la mesa de trabajo, de tener entre las manos un entretenimiento, o algo que le hace sentir cómodo y seguro.

Por lo tanto, además de seguir surtiendo a nuestro cerebro de la tan adictiva nicotina, se sigue reforzando el hábito de tener algo entre los dedos, llevárselo a la boca, aspirar el humo, jugar con él, distraerse, matar el tiempo, el aburrimiento y la ansiedad. Así que aun los cigarrillos que no llevan carga de nicotina son engañosos.

El 22 de abril de 2014 representantes de la Organización Mundial de la salud solicitaron, al igual que en España 37 sociedades científicas, sanitarios y de consumidores, que los cigarrillos electrónicos fuesen considerados como un problema de salud pública, al igual que los cigarrillos de tabaco convencionales.

Con frecuencia los fumadores que están en proceso de abandonar esta adicción comentan “¿Qué hace un no fumador con tanto tiempo libre? ¿A qué dedicáis el tiempo que no estáis fumando?”. Fumar consume tanto tiempo, esclaviza tanto que resulta extraño. Imagínese que no necesitara dormir nunca. La experiencia sería parecida, por lo menos en los fumadores con más dependencia.

La publicidad de las tiendas suele apoyarse en criticar al tabaco tradicional. Irónica estrategia, pero cumple su función: crear en la gente la sensación de que los electrónicos son la solución definitiva, o por lo menos la situación ideal soñada por cualquier fumador, que es poder fumar libremente y sin consecuencias.

¿Le gusta fumar? Fume. ¿Quiere un cigarrillo electrónico? Cómprelo. Pero si su objetivo es dejarlo totalmente, no se engañe buscando atajos ideales. No los hay. Hay algo mucho mejor: la realidad de dejar de fumar y la libertad y satisfacción que se experimenta.

Mucha gente ya lo ha conseguido. ¿Desea aprender?